Ir al contenido principal

Mis primeros años


Hoy, tras 38 días limpio, me gustaría seguir con mi pasado. Con el camino que he seguido hasta llegar a mi adicción.

En un post anterior hablaba de mi primera vez, y de las buenas sensaciones con las que me quedé. Ese fue un gran problema. Yo no fumo, por ejemplo, porque cuando lo probé, no sentí ningún placer en ello. ¿Entonces, para qué fumar? Obviamente, tampoco me gustó nunca el hachís, marihuana, etc… Pero con la cocaína fue diferente.

Eso llevó a que se repitiera el consumo. Durante el primer año, más o menos, fue de forma esporádica: cumpleaños, navidades… Recuerdo que cuando hice la mili, con 20 años, le compré a un compañero del cuartel para nochevieja. Era la primera vez que yo compraba directamente.

De pronto, mi grupo de amigos se echaron novia. Ya no salíamos a discotecas, sino a sitios más tranquilos. Desde un bar de copas, a incluso un bar de barrio. Y ahí empezó a convertirse en un poco más habitual en los fines de semana. Encontramos el placer de tomarla para estar hablando durante horas. Sin la cocaína, en sitios tranquilos, nos aburríamos como tontos. Luego, si salíamos a alguna discoteca, las chicas entraban y nosotros nos quedábamos en el parking hasta las 3 o 4 de la noche. Bebiendo y alguna raya. En realidad, era muy poca cantidad. Apenas medio gramo para 3 ó 4. o sea 2 ó 3 rayas pequeñas para cada uno. Y cuando se acababa no pasaba nada. Todavía no había desarrollado esa sensación de angustia cuando se acababa. Eso apareció mucho más tarde.

Eso también derivó en que cuando salíamos sin novias la cosa se desmadraba. Empezamos a conocer a gente que consumía más, que “movía tema”… y llegó la noche que saltaron todas las alarmas.
Salimos 3 de los del grupo (los que realmente tomábamos siempre) con otro chico que vendía. Esa noche llevaba encima bastante cantidad, y terminamos por la mañana en un garito de la ciudad de estos que te ven por una mirilla antes de entrar. Acabamos a media mañana. Las familias, parejas, todos en alerta. Tuvimos que contar todos la misma mentira, pero éramos conscientes que habíamos pasado una línea roja. Y frenamos.

Pero yo ya había dado otro salto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Segunda visita al Centro

Bueno, aqui sigo, 34 días limpio. Hoy os voy a comentar mi experiencia en mi segunda visita al Centro de Atención a la Drogodependencia. Lo primero, tuve que entregar por primera vez la muestra de orina. Lo tendré que hacer todas las semanas. Es una buena medida. Otra obligación más para no recaer. El proceso es sencillo. Tienes que entrar en un aseo "vigilado" (con un espejo trucado, de tal forma que te ven al otro lado, así no puedes hacer trampa con la orina). Te dan un bote típico de muestra de orina, echas un chorrito, y listo. Lo dejas en una bandeja a la que ellos pueden acceder. Lo malo ha sido que tenía cita con la psicóloga, pero me la han cambiado. Se supone que me habían intentado localizar, pero nadie me avisó. Otro retraso más. Se nota que es un servicio público. Hace casi un mes que empecé este proceso y realmente todavía no he empezado ningún tipo de tratamiento. Todo está siendo por mi cuenta. Mientras, mi día a día sigue siendo bueno. ...

Primer día de una nueva vida

Miercoles, 9:15am. Estoy en la sala de espera de un centro de atención a drogodependientes. En unos minutos empezaré a tratarme de mi adicción a la cocaína. Pasa por mi mente cómo he llegado hasta aquí.  Cómo fue mi primera vez. Cómo he ido quemando etapas. Cómo he ido quemando amistades, relaciones, familia... Mientras pienso todo eso, alguien llama a la puerta del centro. Me muero de vergüenza. Entra un hombre de mi edad, de unos 40 años. Intento no cruzar la mirada. Por respeto. Por vergüenza. Sin embargo, él entra como si fuera su casa. Conoce a la conserje, al vigilante de seguridad... en realidad, conoce a todo el mundo. Me llama la atención su naturalidad. Yo quisiera que me tragase la tierra, y sin embargo él entra feliz. Imagino que algún día a mí me pasará lo mismo, aunque ahora mismo lo dudo. Probé la cocaína a los 18 años. Ahora tengo más de 40, y he perdido el control de mi vida. Mi sueldo no me dura más de 10 días, he mentido años y ...

Terapia de grupo

Llevo 58 días limpio. Antes de nada, quería pedir disculpas por no haber escrito antes. Mucho trabajo, agotamiento, y falta de inspiración me han llevado a estar unas semanas sin escribir. Quiero contar un poco cómo han sido estas semanas. Tras una semana dura, la médica del centro de desintoxicación me recetó un medicamento para subirme los niveles de dopamina. Llevo dos semanas con ese medicamento, y puedo decir que mi vida es otra. Me encuentro más animado, sin bajones anímicos ni muchos cambios de humor (tenía bastantes). Vuelvo a ser mi mejor yo, con ganas de soltar alguna tontería o hacer reir. He tenido varios viajes de trabajo estas semanas. Son días agotadores, muy largos, con mucho trabajo físico y mental. Pero los he llevado bien. Es cierto que en esos viajes nunca consumía, pero sí salía y bebía. Ahora controlo esas situaciones. Hoy he empezado una terapia de grupo en el centro. Se trata más que nada de intercambiar impresiones, experiencias, sensaciones...